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Cine de vampiros

Las proyecciones que integran el ciclo se desarrollarán los jueves del 10 al 24 de noviembre, a las 20 horas. Las sesiones tendrán lugar en el Auditorio del Centro Puertas de Castilla. La entrada es libre hasta completar aforo. El Centro Puertas de Castilla se reserva el derecho de modificar la programación por razones de fuerza mayor.

PROGRAMACIÓN

The addiction

the_addiction-609151130-large Jueves 10 de noviembre de 2016

20 horas

The addiction

(The addiction, 1995, Abel Ferrara). EE.UU, 82’. VOSE. No recomendada para menores de 16 años.

Sinopsis: La estudiante de filosofía Kathleen Conklin (Lily Taylor) es mordida por una mujer vampiro (Annabella Sciorra), lo que provoca cambios decisivos en su persona, convirtiéndose en una yonkie ávida de sangre para calmar la insaciable sed que la atenaza. Incapaz de rebelarse ante su nueva condición vital que la domina por completo, la desconcertada joven buscará comprender el auténtico alcance del fenómeno, al mismo tiempo que intervendrá en brutales masacres vampíricas de inadvertidos amigos y conocidos…

 

 

 

Déjame entrar

lat_den_ratte_komma_in_let_the_right_one_in-361591202-largeMartes 17 de noviembre de 2016

20 horas

Déjame entrar

(Låt den rätte komma in, 2008, Tomas Alfredson). Suecia, 110’. VOSE. No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis: Oskar, un tímido niño de doce años, que es acosado en el colegio por sus compañeros, se hace amigo de Eli, una misteriosa vecina de su edad, cuya llegada al barrio coincide con una serie de inexplicables muertes. A pesar de que Oskar sospecha que Eli es un vampiro, intenta que su amistad esté por encima de su miedo.

 

 

 

 

Lo que hacemos en las sombras

what_we_do_in_the_shadows-908458848-largeMartes 24 de noviembre de 2016

20 horas

Lo que hacemos en las sombras

(What we do in the shadows, 2014, Taika Waititi, Jemaine Clement). Nueva Zelanda 86’. VOSE. No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis: Viago, Deacon y Vladislav son tres vampiros que comparten piso en Nueva Zelanda. Hacen lo posible por adaptarse a la sociedad moderna: pagan el alquiler, se reparten las tareas domésticas e intentan que les inviten a entrar en los clubs. Una vida normal, salvo por una pequeña diferencia: son inmortales y tienen que alimentarse de sangre humana. Cuando su compañero del sótano, Petyr, convierte en vampiro a Nick, nuestros protagonistas deberán enseñarle como funciona todo en su recién estrenada vida eterna.